
Fotos de Vidal Cantú / Selección Nacional de Fútbol de México
Los integrantes de la Selección Nacional Mexicana vivieron una noche inolvidable al recibir la visita sorpresa de Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), y Julio César Chávez, quienes compartieron mensajes de inspiración, liderazgo y orgullo nacional durante una cena privada celebrada este lunes por la noche en el Centro de Alto Rendimiento, mientras El Tri se acerca al inicio de la Copa del Mundo.
El encuentro permitió a jugadores, cuerpo técnico, directivos e íconos del boxeo mexicano compartir experiencias en un ambiente de cercanía, respeto y admiración mutua, fortaleciendo el vínculo entre dos deportes que han brindado inmensa alegría a su país a lo largo de los años.
Lo que inicialmente parecía una cena rutinaria durante la concentración del equipo, diez días antes de su debut en la Copa Mundial contra Sudáfrica el 11 de junio en la Ciudad de México, se convirtió en un momento inesperado cuando los jugadores vieron llegar a dos de las figuras más importantes de la historia del boxeo mexicano. El momento provocó una reacción inmediata de entusiasmo, sonrisas y aplausos por parte de todos.
Tras los saludos iniciales, los abrazos y las selfies en medio de un ambiente general de alegría, Sulaimán agradeció a la Federación Mexicana de Fútbol por darles la bienvenida al Centro de Alto Rendimiento y destacó los valores que unen al boxeo y al fútbol mexicanos: disciplina, sacrificio, trabajo en equipo y orgullo de representar a México.

Tanto Davino como Aguirre expresaron su estima y admiración tras la reunión.
La velada concluyó con una foto oficial en la que participaron la Selección Nacional Mexicana, Mauricio Sulaimán y Julio César Chávez, dejando un recuerdo inolvidable para todos los asistentes.
Además, el encuentro fortaleció la motivación del grupo, fomentó la unidad del equipo, reafirmó el orgullo y destacó el honor de vestir los colores de México en el escenario más importante del planeta. El mensaje de dos íconos impactó profundamente a los jugadores, recordándoles que cada vez que pisan la cancha representan los sueños y la pasión de 180 millones de mexicanos.
