SOSPECHOSO O RARO, PERO SACARON A ESTA GENTE Y AYUDÓ LA MEDIA

Por Andrés Pascual

Las cosas con los boxeadores cubanos de más o menos reciente edición, sin importar cuán buenos sean, siempre han ido en sospechosa reversa y despeñadas, a pesar de que algunos van a Cuba, y otro, como Richard Abril, sacrificó una faja mundial y se quedó de cuentapropista porcino para “ayudar a Modesto a alimentar al pueblo africano bolechurrista que apesta”; perdón, quise decir “atesta” la islita antes llamada de Pinos.

¿Ganó Erislandi Lara la pelea contra Jarred Hurd? Si, pero tuvo la mala suerte de que un swing de zurda telegrafiado del paquete de pelo amarillo (porque Hurd es un paquete, grande, sin técnica, muy peligroso por eso mismo, que ni la distancia ha aprendido a establecer, pero goloso y determinado), encontrara la quijada del antillano en su camino y lo enviara al piso con knockdown en el round 12; el impacto, que no lastimó seriamente a Lara (más estragos hizo la herida que no supo detenerle el sangrado el cutman), provocó que el criollo tomara el segundo aire y terminara mejor el último capítulo; pero un golpe que te tire en las postrimerías, parte del colofón de un pleito cerrado, inclina en tu contra la decisión judicial. Y queda lo otro, muy serio a la luz del razonamiento tan honrado como indiscreto…

La mayoría de las veces es así si no arreglan y Hurd vs Lara lo estaba, muy sofisticadamente lo estaba; porque “no quieren al zurdo en el camino de peleas precocinadas”, como fuera debía perder; incluso si Mayweather jr tenía que adelantar el tiroteo posterior en que estuvo envuelto su auto lo adelantaba y mataba al oriental de un tiro.

Uno de los casos en la historia del boxeo en que un peleador recibió cuenta de protección y penalización de un punto y ganó fue Yuriorkis Gamboa en su último combate; aunque, siendo justos, el oponente y perdedor no hizo nada más para ganar aquella pelea.

Debajo un “link” en inglés del blog BoxingScene, de cierto prestigio, pero lo que dice el cronista es un desprestigio, una indecencia; porque, después de alabar las virtudes boxísticas de Erislandi Lara, se arriesga y señala que el cubano “lesiona la división superwelter, porque nadie lo quiere de contrario y obstaculiza otras”; es decir, hacía daño ahí, un flamante campeón de dos versiones, ¡Increíble semejante falta de respeto!:

https://www.boxingscene.com/erislandy-lara-hurting-154-pound-division–126956

¡Ah!, pero hay un público famélico, educado por estos mismos plumíferos, que nunca van a leer entrelíneas, no obstante óigalos “gritar y exigir” en “otros frentes de batalla”, escuche la solidaridad militante que pide este elemento cuando necesitan apoyo amoral indecente para actividades delincuentes en el espectro político regional, ¡DAN PENA AJENA! (y propia también).

Descarnadamente, hubo una invitación a eliminar como fuera a Lara del círculo de boxeadores grandes del peso para peleas “que todo el mundo quisiera ver”; en mi caso, la única que pudiera interesarme es la de Jermall Charlo vs Lara y pare de contar.

El caso de Lara y de Rigondeaux se complica en contra de los depredadores de cubanos, una vez que, ganando o perdiendo peleas muy cerradas, en las que otro pleito hubiera sido obligatorio para decidir la superioridad del ganador (o del perdedor), jamás la media corrupta y contuberniada (en realidad es cheque aparte), sugiere el pleito revancha, porque la intención tras el comportamiento es descartar toda posibilidad de que el fanático juegue con el animalito; porque, hoy como ayer, la opinión pública la sigue haciendo la media, corrupta como nunca en la historia de la crónica plana, radial o televisiva que ha atendido al boxeo.

Como si fuera poco, se olvidan de que Iván Calderón, que corría más que Rigondeaux y que Bolt juntos, recibió una revancha para que Giovani Segura lo pulverizara, después de casi matarlo en la primera.

Señor, vea la situación del pugilista cubano profesional dentro del marco que exigen las pistas, con ojos neutrales, típicos hacia el hermano que tanto cacarea y necesita para otras cosas; escriba con honestidad, por lo menos una vez en su vida, que el problema que causó que todos los boxeadores cubanos de clase hayan sido eliminados del titular futuro al perder campeonatos lo ejecuta Arum, lo ejecuta la televisión y/o los otros implicados; pero las órdenes vienen del Buró Político del PCC.

Usted, señor cronista en ambos idiomas, es una basura, porque esa manera asquerosa de tratar de quedar mejor con una gavilla de asesinos que no aceptan que pobres obreros se ganen el pan decentemente, es una profanación del ideal periodístico, pero, sobre todo, del concepto “fraternidad”, que impone al favorecer a los verdaderos lobos de la libertad y la soberanía del hombre, quienes, si un día lograran su cometido aquí, no dude que su humanidad grosera sería plato preferencial del banquete de esa manada asesina.

Para concluir, ¿Usted cree que Julio C Chávez jr haya sido una atracción de taquilla genuina, comparado con cualquier cubano incluso preliminarista? ¿No ha visto raro que los cubanos hayan necesitado pelear en otros pesos, en franca desventaja por el handicap, para poder trabajar? Piense, piense…

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