Román ‘Chocolatito’ González, campeón y hombre de familia

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Texto: DANIEL ALONZO, JUNIOR

Invicto campeón mundial nacido en Nicaragua, de temible pegada que ha reinado en dos divisiones. Consolidado como el mejor exponente en las categorías inferiores del boxeo actual, ese es Román “Chocolatito” González.

Muchos fanáticos o especialistas de boxeo lo conocen por sus victorias, saben todo sobre su carrera, sobre sus entrenamientos, pero muy pocos conocen su historia, sus inicios al boxeo y sobre su vida fuera del ring.

Esta es la historia de Román González.

Román Alberto González Luna nació el 17 de junio de 1987 en Managua, Nicaragua. Junto a sus hermanos creció en un humilde hogar con sus padres, donde la vida desde pequeño le fue muy difícil. “Éramos muy humildes y muchas veces no teníamos que comer. No teníamos nada, mi papá vendía desinfectante para pisos y teníamos que esperar a que regresara a casa con algo de dinero. Mientras esto ocurría eran momentos difíciles que con la ayuda de Dios pudimos superar”, relató Román mientras conversábamos.

Desde pequeño todos lo llamaban “Chocolatito”, ¿por qué?, Román lo explica. “A mi papá lo conocen como Chocolate, así que cuando nací y por ser su hijo comenzaron a llamarme Chocolatito. No fue un apodo que me pusieron de grande”.

Román proviene de una familia de boxeadores. Su padre y su tío fueron púgiles, él creció viéndolos pelear y acompañándolos al gimnasio para entrenar. Así fue el comienzo de “Chocolatito” en el boxeo. “Yo los imitaba, con mis amigos en la calle improvisábamos guantes y sacos para pegarles. Mi papá tenía una escuela de boxeo y los fines de semanas inventábamos un ring con sogas y palos en algún terreno vacío para hacer peleas contra otras escuelas. Cobrábamos 1 peso (0.04 US) la entrada y el evento se llenaba. Como éramos muy humildes, el dinero lo utilizábamos para comprar guantes y cualquier implemento para entrenar. Durante un tiempo esta actividad se realizó todos los fines de semana”.

Un buen día, junto a su padre, Román conoció al ex campeón mundial Alexis Arguello. Desde ese momento Román comenzó a entrenar con el ex campeón junto a un grupo de jóvenes. Fue algo bueno pero nada fácil, así lo contó “Chocolatito”. “No era nada fácil entrenar con Arguello, era muy difícil mantener su ritmo. Con él aprendí mucha técnica, me enseñó combinaciones de golpes, movimientos laterales y hasta como pegarle a la pera, pero, él era muy estricto y me tocó ver a compañeros llorando porque no aguantaban los entrenamientos. La verdad era muy difícil entrenar con hambre, muchas veces yo comía solo mango (fruta tropical) y tomaba agua con azúcar para salir a correr, pero eso nunca fue excusa para mi. Me enseñó la disciplina, es algo que actualmente aplico en mi vida porque no bebo licor ni fumo. Mi trabajo y mi diversión es entrenar.

Arguello me decía que tenía que entrenar como un caballo, yo le hice caso y poco a poco fui aumentando mi resistencia en los entrenamientos. Con el pasar del tiempo el grupo inicial fue disminuyendo hasta quedar prácticamente yo solo entrenando con Arguello”.

Desde muy pequeño Román mostró muchas cualidades como boxeador aficionado. Conseguía buenas victorias e impresionaba a todo el que lo miraba pelear. Esas cualidades lo llevaron a formar parte de la selección nacional. Tuvo una exitosa carrera como aficionado. Ganó muchas medallas para Nicaragua en juegos regionales hasta que decidió dar el salto al boxeo profesional.

Román González debutó como boxeador profesional el 1 de julio del 2005 en su natal Managua, Nicaragua, cuando noqueó en 2 asaltos a Ramón Urbina. Rápidamente siguió cosechando victorias, todas por la vía rápida. Al año siguiente participó en un evento KO a las Drogas en Nicaragua, que organizó la Asociación Mundial de Boxeo, y ganó el título AMB Fedecentro minimosca al despachar en el mismo primer asalto a su compatriota Oscar Murillo. “Ese fue el primer cinturón que gané, yo estaba muy emocionado porque era algo grande para mí”, recordó Román.

“Chocolatito” defendió el título y sumó otros más, el Fedecentro AMB minimosca y el Fedelatin AMB mínimo. Hilvanó una seguidilla de 16 nocauts consecutivos. Sus triunfos lo llevaron a Japón en dos ocasiones antes de tener la oportunidad de disputar un campeonato mundial, pero, ¿cómo era su vida fuera del ring?

“Yo siempre le agradezco a Dios por todo lo que tengo y le pido por mi familia. Recuerdo que Arguello me decía que tenía que ser disciplinado y eso me hacía entrenar muy fuerte en el gimnasio. Cuando me llegó la oportunidad mundialista viajé a Japón para pelear ante Yutaka Niida y lo hice con exelente preparación. Arguello me entrenó bien y él estaba seguro de mi triunfo. Él estaba como comentarista de la pelea para Nicaragua y sabía perfectamente todo lo que iba a hacer dentro del ring, así se adelantaba en sus comentarios”.

Durante el asalto 4 Román noqueó a Niida y conquistó el Campeonato Mundial mínimo AMB. Había nacido una estrella para Nicaragua y el boxeo mundial.

González realizó 3 defensas exitosas del campeonato y decidió subir de categoría, a los minimoscas, división que también dominó y logró el Campeonato Mundial Interino AMB el 24 de octubre del 2010 ante Francisco Rosas en Japón. Se convirtió en campeón absoluto y ha defendido exitosamente en 5 ocasiones su título, mérito que llevó a la AMB a distinguirlo como Súper Campeón de la categoría minimosca.

“Nunca soñé estar donde estoy. Jamás pensé que llegaría tan lejos en mi carrera ni sé hasta dónde puedo llegar, lo que si se es que todo se lo debo a mi familia. Me gusta ir a entrenar y viajar con ellos, hay fines de semana que hasta los domingos entreno porque ya es parte de nuestra vida. Mi hijo pequeño me acompaña y le gusta mucho. Mi familia es mi inspiración y mi vida cambió porque antes yo todo lo hacía pensando en mí pero ahora lo hago pensando en ellos. Quiero dejarles un futuro asegurado”.

Román reconoce que gran parte de su formación se la debe a Alexis Arguello, es un legado que le dejó y que desea compartir al momento en que decida colgar los guantes. “Yo quiero compartir todos sus conocimientos junto a los que he logrado por mí mismo, quisiera compartir con jóvenes para entrenarlos y ayudarlos en la vida. Es algo que no quiero que se pierda así que espero que Dios me dé la oportunidad de poder hacerlo.

“Siempre me invitan a centros educativos como universidades para conversar con jóvenes sobre mi historia y sobre motivación y siempre les digo que la vida es como un examen. Si no estudias y te preparas de la mejor manera vas a fracasar. Así lo aplico en mi vida personal y en el boxeo, por eso entreno tan duro, entreno como un caballo como me enseñó Arguello”, expresó ‘Chocolatito’.

Un campeón mundial que tiene más de lo que soñó, que ha llegado a lugares donde nunca pensó llegar, que ha tenido en sus manos mucho dinero y que sigue cosechando éxitos día tras día, pero que por encima de todo lo anterior pone el amor a Dios, su familia y su patria. Ese es Román “Chocolatito” González.

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