MÉTODOS PARECIDOS, DE RESULTADOS NI HABLAR

| September 21, 2015 | 0 Comentarios/ Comments

norris da cheque a marcianoPor Andrés Pascual

¿Desde cuándo no interviene el Gobierno de EUA en asuntos del boxeo? Y hablo de investigaciones que conduzcan a manejos irregulares del deporte como pandillerismo, organización para delinquir o violaciones de las reglas sobre monopolio; de citaciones judiciales a instancias y responsables en que los acusen de gangsterismo…

El 16 de Julio de 1952, el gobierno de Estados Unidos acusó de monopolistas a los que regían el boxeo en el país, a través de una demanda civil contra el Club Internacional de Boxeo, que tenía a cargo los programas del Madison Square Garden. Los analistas de la época lo consideraron una situación “difícil”.

La demanda, basada en el capítulo anti-Trust, de obligado cumplimiento en las relaciones económicas, se asentó contra el Club Internacional en Nueva York y su socio en Illinois (estado-paraíso de la fechoría) acusándolos de conspirar para monopolizar las peleas profesionales de campeonatos mundiales en Estados Unidos.

Resultaba que tanto el CIB como Illinois, eran dos corporaciones distintas operadas por la misma directiva: Madison Square Garden Corporation por Jim Norris (en la foto le entrega un cheque del CIB a Marciano) en Nueva York y Arthur M Wirtz, en Chicago. Norris era el presidente del CIB y Wirtz su asociado principal en la operación de numerosas arenas boxísticas del país.

Después de una investigación de casi un año, el 2 de Julio de 1952 se recomendó una demanda contra las partes, luego de informarle los resultados al juez William Boundy.

Para llegar a conclusiones, el Gran Jurado entrevistó a más de 30 testigos, entre estos a Sugar Ray Robinson y a Willie Pep; 4 años después, Robinson y Pep tuvieron la cabeza en la picota, porque no informaron ofertas de arreglos de peleas que les hizo la mafia.

El gobierno acusó a las personas y corporaciones que mencioné por conspirar para excluir a otros en la promoción de peleas por fajas mundiales y de los derechos de transmisión por radio y televisión, así como del material cinematográfico derivado.

También los acusaron por presionar y obtener contratos exclusivos de todos los campeones principales y de sus retadores, haciéndoles aparecer solo en CARTELERAS promoteados por el CIB del Garden o en los del CIB de Illinois, como condición para poder discutir fajas mundiales.

La demanda señaló que obtuvieron uso exclusivo de las grandes arenas de Nueva York y de Illinois, así como de otras de las grandes ciudades del país, tanto para peleas de exhibición como de campeonato mundial.

El consorcio gangsteril Norris-Wirtz adquirió y eliminó a la empresa Torneo de Campeones Incorporated en 1949, su principal rival en la presentación de bouts titulares. Se impusieron multas más que generosas y la filosofía de “ándate más tranquilo que estate quieto…”.

Hoy ¿Qué sucede? ¿Qué se hace? A mano tengo una declaración y un material que escribí hace más de 6 años, cuando Oscar de la Hoya firmó a Canelo Álvarez, un peleador que estaba bajo contrato de All Star Promotion, representado por Tutico Zavala.

¿Qué ha pasado? A efectos reales, legales, como no se haya tramitado algo fuera de la Corte, NADA y yo no sé si se ha llegado a un acuerdo de partes; repito, si no es así, la falta de garantías federales que protejan operaciones de compra y venta de contratos por violaciones es una monumental basura en el país y, como en todos los deportes profesionales, la vigilancia federal es un rehén de los liberales, por lo que las toallas andan a la orden día y…de la noche.

A pesar de todo, en aquella época no existían 4 ó 5 campeones mundiales ni el presidente de una organización habilitó una división, la super-gallo, para favorecer al peleador de un amigo, caso Wilfredo Gómez, Carlos Eleta y José Sulaimán…

Tengo la impresión de que todo por lo que fueron acusados Norris y Wirtz se repite hoy, cambia la forma abierta y descarada, superior en todo, a lo que se sancionó en 1952.

 

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