Por MELINA SUTERA
Se salvó del Servicio Militar Obligatorio por dos números, pero se quedó con la espina clavada por todos aquellos que tuvieron que ir a pelear a las Islas Malvinas. Santos Laciar reunía condiciones para ser futbolista, pero torció el destino y fue tres veces campeón del mundo en boxeo.
Aunque la etapa más top de su carrera coincidió con un momento oscuro de la historia argentina, el cordobés metió un doble nocaut: le ganó una pelea a Juanito Herrera horas antes de que Inglaterra hundiera el ARA General Belgrano, se envolvió con nuestra bandera y les dedicó el triunfo a los soldados con el Gobierno de Facto todavía en pie. ” Tuve la posibilidad de alzar la voz con un país mirando por televisión”, recuerda en diálogo con Olé.
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