
Joe Camporeale
ARIEL VELÁZQUEZ
Dentro de la añeja industria del boxeo, hay peleadores que esquivaron la presión como si fuera un jab incómodo, otros que se fueron a estampar contra ella. El guatemalteco Lester Martínez la abraza, la convierte en ritmo, en respiración, en gasolina. En un deporte donde el silencio del vestidor puede ser más pesado que cualquier golpe, el chapín ha aprendido a convivir con esa voz interna que repite una idea fija, ser el primero.
Este sábado 21 de marzo en California, cuando suba al ring del Orange Show Events Center en San Bernardino, no estará peleando solo contra Immanuwel Aleem. Estará peleando contra la historia. O mejor dicho, por escribirla. Guatemala nunca ha tenido un campeón absoluto del boxeo. Ese vacío, lejos de intimidarlo, lo empuja.
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