Vicente Paul Rondón / Un campeón olvidado

| December 27, 2016 | 1 Comentario/ Comment

Murió hace 23 años, el “Día de los Santos Inocentes”

(Foto cortesía: BOX REC)

 Vicente Paúl Rondón

Fue un Campeón al cual, el boxeo venezolano, le debe mucho. Tuvo la responsabilidad de romper con una sequía de cinco años sin conseguir un título mundial en el pugilismo, que casualmente fue el primero. Carlos “Morocho” Hernández ganó el Cinturón Welter Jr  AMB y CMB, el 18 de enero del 65 y de ahí en adelante no habíamos tenido ningún otro monarca universal. Le tocó al humilde moreno de Barlovento, Vicente Paúl Rondón,  romper el maleficio en una dramática pelea que aceleró la frecuencia cardíaca del país boxístico.

Venía de cumplir una ascendente y fructífera campaña en rines de Puerto Rico, sobre todo, y, también, en distintos lugares de Estados Unidos. Se convirtió en uno de los principales retadores del Campeón Bob Foster, una vez que venciera a hombres de la talla del boricua Pedro Miranda, el cubano Luis Manuel Rodríguez y el estadounidense Bennie Briscoe. Pero la pelea que lo ubicó a las puertas del título fue ante el estadounidense Roger Rouge, al que venció por amplia decisión.

Un problema surgido entre las delegaciones del Campeón Bob Foster y el retador Jimmy Dupree, terminó con la desaprobación de la AMB, sobre el reconocimiento de Foster como Campeón. Fue entonces cuando se pautó una pelea por el título vacante entre los dos principales retadores del “Sheriff de Albuquerque”.

Uno era Dupree y el otro, el venezolano Vicente Paúl Rondón. Se barajaron dos sedes para la pelea. Una, Puerto Rico y la otra, Caracas. Las negociaciones entre la gente de Rondón, encabezadas por el famoso narrador cubano Gonzalo López Silvero y la Gerencia del Canal 4 de Venevisión, dieron sus frutos y la pelea se pautó para el sábado 27 de febrero de 1971, en el Nuevo Circo de Caracas.

Una pelea escalofriante

Vicente Paúl no era gran favorito, pero se esperaba de él, que si pasaba del quinto asalto sin mayores sobresaltos, debería ejercer dominio en la pelea, para los rounds finales y así aumentar su chance de titularse Campeón. Dupree, pegador violento, era muy peligroso en los primeros asaltos, en los que había logrado gran cantidad de nocauts. Estas referencias, tenían muy preocupada a la afición venezolana que temía un descalabro tempranero si el nuestro no se presentaba en un alto estado de alerta.

Pero el mismo temor de la afición pareció haber alcanzado a Rondón, quien se presentó con unos nervios desesperantes. Empezó la pelea pálido y con las piernas vacilantes. Dupree, en cambio, estaba decidido y con un empuje que lucía incontenible. El primer round fue para el estadounidense quien presionó con decisión y logró conectar varios puños que parecieron afectar a Rondón sin embargo, mal que bien, pudo terminar el round. La afición presente en el Nuevo Circo, tenía el corazón en la boca.

El segundo fue todavía peor. Dupree alcanzó a Rondón con un poderoso Uper de derecha, mientras peleaban en el centro del ring, que hizo doblar las piernas y le saltó el protector de boca al moreno venezolano. Alarma en las gradas y en las localidades cercanas. Dupree arreció el ataque a base de ganchos con ambas manos y alcanzó a su rival con una izquierda que lo lanzó a la lona. Rondón se paró con los ojos brillantes y sin ubicar bien donde estaba. Instintivamente, se recostó de las cuerdas y cerró la guardia. Allí aguantó la artillería pesada del estadounidense que descargó todo su poder. Rondón aguantó a pie firme hasta que sonó la campana. El Nuevo Circo entero, contenía la respiración.

No se veía buen futuro para el venezolano después de estos dos primeros asaltos, pero una cosa era cierta: ya el estadounidense había soltado todo su poderío y no pudo acabar con Rondón. Este, en cambio, había aguantado de pie todo la pólvora de Dupree y estaba ahí, todavía entero. Rondón, paseó el tercer episodio con mucha precaución; recuperando sus energías y renovando sus estrategias. Dupree, ya un poco cansado, buscaba un golpe que definiera la pelea. El Jab de Rondón  comenzó a funcionar y lastimaba el rostro, marcado de cicatrices, de Dupree.

La pelea comenzó a cambiar

En los asaltos 4 y 5, Rondón acentuó su dominio con buen boxeo y ataques selectivos. Dupree acusaba cansancio y su rostro evidenciaba ligeros hilillos de sangre. El público, hasta entonces paralizado de terror, comenzaba a corear los golpes del venezolano. Para el sexto, la confianza del criollo era declarada y su dominio se volvió absoluto. Dupree, con la boca abierta, sangraba por varias heridas en forma abundante. El famoso referee Zachary Clayton, observaba atento.

En la transmisión de Tv, había comenzado narrando el “Musiú” Lacavalerie, pero en el sexto episodio, había tomado el micrófono el cubano recién llegado, Gonzalo López Silvero. Rondón conectó unas potentes combinaciones al maltratado rostro del estadounidense, quien se fue tambaleando hacia su propio rincón. López Silvero gritaba: “Parece que se va……parece que se va……”. Rondón siguió a la presa herida y lo acribilló con izquierdas y derechas a la cara. Dupree estaba indefenso, casi colgando de las cuerdas. Zachary Clayton intervino entonces, abrazando a Dupree y deteniendo el sangriento –y ya desigual-, combate. Vicente Paúl Rondón se convertía así, en el segundo Campeón Mundial de la historia del boxeo venezolano.

Primera defensa: Piero Del Papa y Cañonero.

Ese año 1971, fue un período de gloria para el humilde peleador venezolano. Defendió esa corona en cuatro oportunidades, Dos en Venezuela y las otra dos en Estados Unidos. La primera fue el 5 de junio en el Nuevo Circo de Caracas. Ese mismo día en Nueva York, el caballo Cañonero corría el tercer peldaño de la Triple Corona estadounidense en el Hipódromo de Belmont Park. Había ganado ya el Kentucky Derby y el Preakness Stakes, las dos primeras pruebas. Rondón noqueó al italiano Piero Del Papa en el mismo primer round. La pelea duró casi lo mismo que la carrera que, lamentablemente, perdió Cañonero al llegar cuarto, detrás del outsider, Pass Cátcher.

La segunda fue el 21 de agosto de ese año ante el estadounidense Eddie Jones. Rondón peleó con gran madurez y sobriedad castigando a Jones con su efectivo Jab y con un Uper de derecha que en lo sucesivo, sería su mejor arma. El venezolano ganó por decisión unánime. Esa noche hubo un hecho histórico en el Nuevo Circo para el boxeo venezolano. El ex Campeón mundial de Peso Completo, Muhammad Alí, llevó a cabo una exhibición enfrentando a seis sparrings durante 12 rounds. Alí montó su show ante el réferi de la exhibición, el venezolano Rafael Toro Lugo al que –en son de broma-, amenazó con atacar luego de finalizado el guanteo. Esta fue la única vez que Muhammad Ali, se calzó unos guantes de boxeo y se subió a un ring, en Venezuela.

El 26 de octubre, enfrentó en el Convention Center de Miami Beach, al estadounidense Gomeo Brennan al que venció por nocaut técnico en el round 14. Brennan era de la cuadra de Ángelo Dundee y poseía un estilo muy similar al del ex Campeón Pesado, Jimmy Ellis. El 12 de diciembre volvió a defender su título. Previamente había vencido en pelea a 10 asaltos, en Berlín, Alemania, al clasificado teutón Conny Velensek. Pero el 15 de diciembre noqueó –título en juego-, al estadounidense Doyle Byrd en Cleveland. Estas cuatro defensas, más la pelea titular y dos peleas fuera de título, le valieron a Rondón el premio “Boxeador del Año” por parte de la Asociación Mundial de Boxeo, AMB.

La debacle con Foster y sus días finales.

Rondón, como dijimos, era un hombre humilde, con poca o ninguna instrucción académica. Tantos premios, tanta popularidad, tanta gloria, viajes y aplausos resultaron mucho para un hombre cuyo escaso grado de instrucción no le permitía asimilar tantos sentimientos abrumadores. Comenzó a llevar mala vida, a derrochar el dinero y a cometer múltiples excesos. La pelea con el campeón del CMB, Bob Foster, llegó el 7 de abril del 72 en Miami Beach. Rondón tenía problemas con el peso. Comía mucho, ingería demasiado líquido y le estaba fastidiando el gimnasio.

El día del pesaje tuvo que hacer muchos esfuerzos para acercarse al límite de la división. Cuentan que, de no ser por un truco de su manager Tuto Zavala con la balanza, hubiera perdido la corona en el mismo pesaje. Esto era fatal, ante un pegador monstruoso como Bob Foster. Todos estos problemas influyeron en que Rondón subiera muy inseguro ante Foster. En lo poco que duró la pelea estuvo entumecido, sudaba copiosamente y se desplazaba con preocupante torpeza. Foster, que también estaba temeroso, retomó confianza al ver el estado de postración del venezolano. En el segundo round, Foster pegó una soberbia derecha y dos izquierdas cuando Rondón caía que dejaron al barloventeño tendido boca abajo en la lona. Noche frustrante para el boxeo venezolano.

Esta derrota pareció desmoralizar al peleador de Rio Chico quien se alejó del gimnasio y comenzó a pelear sólo por dinero. Subió al Peso Completo y perdió la mayoría de las peleas. Se retiró en 1974 después de caer ante el boricua Joe “King” Román. Llevó una vida desordenada que lo postró en una cama y lo condujo a una prematura muerte el 28 de diciembre de 1993, cuando apenas contaba con 54 años. Vivía solo con su señora Madre en el barrio Carapita de Caracas, en medio de una pobreza deprimente. Triste final para quien fuera un Gran Campeón. Este 28 de diciembre “Día de los Santos Inocentes” se cumplen 23 años de la partida de aquel peleador pintoresco y valeroso, llamado Vicente Paúl Rondón.

Comments (1)

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  1. BRIGIDO SERRANO says:

    Que triste historia,por experiencia ya la conocía,pero quise recordarla,quizás el no tubo quien lo orientara con sinceridad

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