Home » Boxeo » Noticias de primera plana » Wilder derrotó bien a Chisora pero ya no es el gran pegador de antes

(Foto: Suministrada)

La victoria de Deontay Wilder sobre Derek Chisora por decisión dividida dejó una sensación agridulce en un combate cargado de polémica, acciones antirreglamentarias y momentos que pusieron en entredicho la actuación arbitral. Más allá del resultado, la pelea evidenció que Wilder ya no posee la pegada demoledora que lo convirtió en una figura temida de los pesos pesados.

El desarrollo del combate fue desordenado desde temprano. Hubo constantes empujones, golpes de conejo y amarres que rompieron cualquier intento de fluidez. Chisora presionó como siempre, pero se le vio desgastado demasiado pronto, mientras Wilder, lejos de imponer su poder, optó por sobrevivir en varios tramos del enfrentamiento sin lograr establecer dominio claro en algunos rounds.

El primer asalto dejó una de las imágenes más insólitas de la noche: un integrante de la esquina de Chisora subió al ring en pleno combate en medio de un intento del árbitro de separar un amarre y, sorprendentemente, no hubo sanción ni consecuencia inmediata. La acción interrumpió el ritmo desde el inicio y dejó en evidencia la falta de control de la pelea por parte del árbitro, algo que pesó durante todo el desarrollo del duelo.

Otra gran polémica llegó en el octavo round. En una acción clara, Chisora fue sacado más allá de las cuerdas producto de los golpes de Wilder, no por forcejeo. Tras el conteo correspondiente, otro integrante de su equipo desde la esquina lo ayudó a incorporarse en pleno conteo del árbitro, lo que añadió aún más controversia a la escena. Aun así, de manera sorprendente, se le dedujo un punto a Wilder. La explicación giró en torno a acciones previas consideradas antirreglamentarias —particularmente empujones o manejo indebido del rival—, pero la sanción fue ampliamente discutida, ya que en esa secuencia específica fue el castigo limpio de Wilder lo que provocó la caída fuera del ring.

El undécimo asalto reflejó el estado físico de ambos: cansancio evidente, intercambios cortos y poca claridad. Chisora, agotado, seguía avanzando más por orgullo que por efectividad, mientras Wilder conectaba lo más limpio, pero sin la contundencia necesaria para definir la pelea antes del límite.

Al final, la decisión dividida a favor de Wilder fue coherente con lo cerrado del combate. La victoria para el estadounidense creo que bien merecida, pero deja una conclusión clara: Wilder ya no es el gran noqueador de antes. Su derecha sigue siendo respetable, pero ya no marca diferencias definitivas. Y en una noche tan caótica como esta, su victoria vale más por las tarjetas que por lo mostrado sobre el ring.

El autor es originario de Cuba. Es escritor y analista de boxeo desde el 2006, con más de 1,000 publicaciones en diferentes páginas de internet y medios informativos.

Conduce el programa ‘Gancho de Derecha’ en el canal ‘Manny Boxing Channel’ y dirige la página Boxeo de Altura en Facebook. Además ha publicado varios libros, el último de ellos el 2022: “El Boxeador, el niño que soñó con ser campeón del mundo”.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *